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Qantas ultima el vuelo sin escalas más largo del mundo entre Londres y Sídney

Qantas ultima el vuelo sin escalas más largo del mundo entre Londres y Sídney

Qantas está cada vez más cerca de hacer realidad uno de los proyectos más ambiciosos de la aviación comercial: operar la ruta regular sin escalas más larga del planeta entre Londres y Sídney. La compañía australiana prevé inaugurar este servicio en octubre de 2027, gracias al denominado Proyecto Sunrise, que permitirá unir ambos destinos sin necesidad de realizar escalas intermedias.

Como parte de los preparativos, la aerolínea ha completado un vuelo de prueba de casi 20 horas de duración, un ensayo clave antes de la entrada en servicio de esta conexión. La operación se llevará a cabo con el Airbus A350-1000ULR, una versión especialmente desarrollada para vuelos de ultra larga distancia. Qantas ha encargado 12 aeronaves de este modelo con el objetivo de conectar directamente la costa este de Australia con Europa y Norteamérica, reduciendo hasta cuatro horas el tiempo de viaje respecto a los itinerarios actuales con escala.

Un vuelo de prueba de 17.000 kilómetros

El primer ensayo de larga distancia del nuevo avión despegó desde Toulouse (Francia) y recorrió cerca de 17.000 kilómetros hasta aterrizar en Melbourne, en el sur de Australia. La prueba despertó una enorme expectación entre los aficionados a la aviación: más de 75.000 personas siguieron en directo su recorrido a través de Flightradar24, convirtiéndolo en el vuelo más monitorizado del mundo durante su aproximación.

A bordo viajaban pilotos de Qantas junto al equipo de pruebas de Airbus, encargado de evaluar el comportamiento de la aeronave durante un trayecto extremo. Tras completar el ensayo, el avión regresará a Toulouse para continuar el programa de certificación antes de su entrega definitiva, prevista para abril de 2027, después de varios retrasos provocados por los problemas en la cadena global de suministro.

Sídney-Londres y, después, Sídney-Nueva York

El plan de la aerolínea contempla comenzar con un vuelo diario entre Sídney y Londres a partir de octubre de 2027. Poco después llegará una segunda ruta sin escalas entre Sídney y Nueva York. Las reservas para ambos servicios se abrirán en febrero de ese mismo año y la compañía estima que los billetes tendrán un precio aproximadamente un 20% superior al de los vuelos tradicionales con escala.

Estas nuevas conexiones convivirán con las rutas que Qantas ya opera entre Perth y Londres, así como con el servicio que enlaza Sídney, Singapur y Londres.

Un avión adaptado para vuelos de más de 20 horas

El Airbus A350-1000ULR de Qantas incorpora importantes modificaciones técnicas para aumentar su autonomía. Entre ellas destaca un depósito adicional de combustible de 20.000 litros, además de otras mejoras específicas para este tipo de operaciones.

La configuración interior también será diferente a la de un A350 convencional. Mientras un modelo estándar puede transportar hasta 480 pasajeros, la versión diseñada para Qantas dispondrá únicamente de 238 plazas, repartidas entre 6 asientos de primera clase, 52 en clase ejecutiva, 40 en turista prémium y 140 en clase turista, priorizando el confort durante vuelos que podrán superar las 20 horas.

Superará al actual récord de Singapore Airlines

Cuando entre en funcionamiento, la conexión entre Londres y Sídney se convertirá en el vuelo comercial regular sin escalas más largo del mundo, superando al actual líder, la ruta de Singapore Airlines entre Singapur y Nueva York, que cubre unos 15.300 kilómetros en aproximadamente 18 horas y 40 minutos con aviones Airbus A350-900ULR.

A diferencia de la compañía asiática, cuyo servicio no ofrece clase económica, el nuevo vuelo de Qantas sí contará con una amplia cabina de turista, con capacidad para 140 pasajeros.

Además del récord de distancia, la aerolínea calcula que esta conexión permitirá ahorrar hasta cuatro horas respecto al itinerario más rápido disponible actualmente con una escala intermedia.

El Proyecto Sunrise

Qantas puso en marcha el Proyecto Sunrise en 2017 con el propósito de unir de forma directa ciudades como Sídney y Melbourne con destinos tan lejanos como Londres, Nueva York o París. El nombre hace referencia a las misiones aéreas realizadas durante la Segunda Guerra Mundial sobre el océano Índico, vuelos tan largos que los pasajeros llegaban a contemplar dos amaneceres antes de aterrizar.

En 2019 la compañía realizó varios vuelos experimentales con Boeing 787-9 para analizar aspectos como el jet lag, la hidratación y el rendimiento tanto de pasajeros como de tripulaciones en trayectos de muy larga duración. Tras el parón provocado por la pandemia, en 2022 eligió definitivamente el Airbus A350-1000ULR como la aeronave idónea para el proyecto.

La consejera delegada de Qantas, Vanessa Hudson, ha señalado que la historia de la compañía siempre ha estado marcada por el objetivo de reducir las distancias entre Australia y el resto del mundo. Según explica, desde que la aerolínea inauguró en 1947 la histórica "Ruta del Canguro", que entonces requería siete escalas para llegar a Londres, cada nueva generación de aviones ha permitido eliminar una parada. Con el Proyecto Sunrise, asegura, desaparecerá la última.

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