El fenómeno de los denominados “vuelos patera”, relacionado con la entrada de inmigrantes en situación irregular por vía aérea simulando viajes turísticos, ha sido llevado al Senado por iniciativa del senador por El Hierro, Javier Armas. El parlamentario ha presentado una serie de preguntas dirigidas al Gobierno en las que reclama información detallada sobre los controles realizados en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y sobre el número real de devoluciones efectuadas en los últimos años.
Esta iniciativa se fundamenta en informaciones periodísticas que señalaban la existencia de un informe de la Policía Nacional según el cual más de 1,5 millones de personas en situación irregular habrían entrado en España por vía aérea durante 2025, principalmente desde países de Latinoamérica. Según esos datos, este método se habría convertido en la principal vía de acceso irregular, superando a las rutas marítimas y terrestres, que habrían disminuido de forma notable.
De acuerdo con el documento remitido al Senado, fuentes internas del Cuerpo Nacional de Policía estiman que en el aeropuerto madrileño deberían rechazarse alrededor de 200 personas al día por no cumplir los requisitos de entrada. Sin embargo, en la práctica, únicamente entre ocho y diez pasajeros serían devueltos diariamente a sus países de origen.
El senador insiste en la necesidad de que el Ejecutivo aporte claridad y haga públicos los datos. Entre las cuestiones planteadas, solicita conocer el promedio de devoluciones diarias desde 2020, el número de expedientes de denegación de entrada tramitados y el perfil de los viajeros procedentes de fuera del espacio Schengen que acceden al país a través de Barajas.
La preocupación principal se centra en el uso del visado turístico como mecanismo para permanecer en el país de forma irregular. Según distintos informes y análisis policiales, esta modalidad estaría generando presión sobre el sistema migratorio español y europeo. A diferencia de las llegadas por mar, este tipo de entradas resulta más difícil de detectar antes del viaje y plantea desafíos adicionales en los controles fronterizos aeroportuarios.