Durante el cierre de la Asamblea General de Hostelería de España —organización que representa a unos 300.000 bares, restaurantes y cafeterías del país—, su presidente, José Luis Álvarez Almeida, mostró su preocupación por el crecimiento de establecimientos que ofrecen comida preparada para consumir.
“Estamos viendo cómo gasolineras, hipermercados y supermercados quieren asumir el papel de bares. Eso supone una competencia desleal”, afirmó el máximo representante de la patronal durante un acto en el que también estuvo presente el ministro de Turismo, Jordi Hereu.
Aunque la comercialización de platos preparados no es algo nuevo, el fenómeno ha evolucionado en los últimos años con la incorporación de zonas habilitadas para comer dentro de muchos supermercados. Según el sector hostelero, esta modalidad afecta especialmente a los negocios centrados en el menú del día, que compiten directamente con estas propuestas de comida rápida y accesible.
Álvarez Almeida insistió en que no cuestiona que estas empresas amplíen su oferta, pero reclamó que todos los actores del mercado operen bajo las mismas reglas. “Desde el punto de vista económico, pueden desarrollar el modelo que consideren, pero todos deberíamos competir en igualdad de condiciones y bajo las mismas obligaciones legales”, defendió, señalando que supermercados y otros establecimientos no afrontan actualmente las mismas exigencias regulatorias que bares, restaurantes o cafeterías.
Aunque el presidente de Hostelería de España evitó mencionar compañías concretas, sus declaraciones llegan en un momento de fuerte crecimiento para este modelo de negocio, especialmente tras el éxito de cadenas como Mercadona, cuya sección de comida preparada y ‘Listo para Comer’ alcanzó una facturación de 3.000 millones de euros en 2025.