El balneario ha dejado de ser solo un lugar de contemplación para convertirse en el santuario definitivo del movimiento consciente. Lejos del ruido de los gimnasios y el asfalto, el agua termal ofrece un refugio donde la gravedad se rinde y los músculos se liberan. Practicar ejercicio en un entorno como el de Leana en Murcia, no es solo para quemar calorías, sino de recuperar la fluidez. Al sumergirnos, el cuerpo recupera una agilidad perdida, permitiéndonos realizar movimientos que fuera del agua parecerían imposibles. Es, en esencia, un regreso a nuestra naturaleza más elemental a través del equilibrio entre salud, calma y vitalidad.
Un balneario es el escenario perfecto para reconectar con el cuerpo. El secreto aquí no es la intensidad, sino aprovechar las propiedades del agua (flotabilidad y resistencia) y la calma del entorno para mejorar la movilidad sin impacto. El balneario Leana, que acaba de ser remodelado y está ampliando sus instalaciones es el lugar perfecto para mejorar la salud y ponerse en forma.
Sus instalaciones con dos grandes piscinas, una de ellas la única playa termal de Europa, su spa romano, con otras tres piscinas de hidromasaje, volcán de burbujas, duchas aromáticas y vaporario de sensaciones y su entorno tranquilo y relajante, son perfectas para una escapada corta o larga en la que relajarse y aprovechar para ponerse en forma con un poco de ejercicio revitalizante. Aquí mostramos algunos fáciles y saludables ejercicios para hacer dentro o fuera del agua, recomendados por los expertos médicos de Leana. Es importante mantener la hidratación, bebiendo agua con frecuencia, incluso estando dentro del agua, ya que el calor de las termas puede deshidratar sin que nos demos cuenta.
Dentro del agua: hidrogimnasia suave
El agua reduce el peso corporal hasta en un 90%, lo que protege las articulaciones mientras ofrece una resistencia natural constante. Estos son algunos ejercicios fáciles de hacer.
Bicicleta acuática imaginaria: Sujétate al borde o usa un "churro" de espuma. Pedalea con las piernas bajo el agua. Es ideal para la circulación sin cargar las rodillas. Activa piernas y rodillas, 5 a 10 minutos.
Aperturas de pecho (el abrazo): Con el agua a la altura de los hombros, extiende los brazos y júntalos al frente empujando el agua. Tonifica espalda y pecho de forma fluida y todo el tren superior, hay que hacer 15 repeticiones.
Caminata con elevación de rodillas: Camina a lo largo de la piscina exagerando el movimiento de las rodillas hacia el pecho. El agua masajeará tus piernas mientras trabajas el equilibrio. Va muy bien para los pies, piernas y el equilibrio. 5 minutos.
Fuera del agua: estiramientos y "mindfulness"
Aprovechando el ambiente relajado y el buen tiempo que generalmente hace en este lugar, los ejercicios de tierra deben enfocarse en la postura y la respiración.
Yoga en silla o banco: Leana tienen zonas de descanso, son casi un gimnasio al aire libre. Realizar torsiones suaves de columna sentado ayuda a liberar la tensión acumulada en el viaje y por el trabajo.
Estiramiento del "Saludador": De pie, entrelaza las manos y estira los brazos hacia el cielo mientras inhalas profundamente. Exhala bajando los brazos lentamente. Repite 5 veces para abrir la caja torácica.
Caminata consciente (Barefoot): En las zonas de césped o piedra lisa, camina descalzo sintiendo cada punto de apoyo. Esto activa la propiocepción y relaja el sistema nervioso.
Especial para los mayores
Como muchas de las personas que visitan el balneario son mayores y suelen tener largas estancias, éstos son unos consejos y ejercicios adicionales para ellas centrados en la movilidad y la seguridad. Para las personas mayores, el agua es el medio más seguro, ya que elimina el riesgo de caídas y reduce el dolor articular.
El "Péndulo" de Cadera (en el agua): Sujétate a la barandilla o al borde de la piscina con una mano. Balancea la pierna exterior hacia adelante y hacia atrás de forma suave, como un péndulo. Mejora la flexibilidad de la cadera y lubrica la articulación sin soportar el peso del cuerpo.
Rotación de Muñecas y Tobillos (en el jacuzzi o chorros): Sentado en una zona con burbujas, realiza círculos lentos con las muñecas y los tobillos en ambos sentidos. El calor del agua relaja los tendones, facilitando que las articulaciones pequeñas recuperen rango de movimiento.
La "V" de Espalda (fuera del agua): Sentado con la espalda recta, abre los brazos hacia arriba y hacia afuera formando una "V". Junta las escápulas (los huesos de la parte alta de la espalda) y mantén la posición 3 segundos. Corrige la postura encorvada y fortalece los músculos que sostienen la columna.
Marcha Estacionaria (en el agua): En una zona donde el agua llegue a la cintura, camina sin moverte del sitio, coordinando el movimiento de los brazos con las piernas opuestas. Mejora la coordinación motriz y el equilibrio, reduciendo el miedo a las caídas en la vida diaria.
Ventajas adicionales
Este tipo de ejercicios resultan especialmente saludables al añadirse a las ventajas de las aguas termales de Leana. Bajo impacto: Ideal para personas con artritis, sobrepeso o en rehabilitación; Efecto drenante: La presión hidrostática ayuda a reducir la retención de líquidos; Salud mental: El sonido del agua y el entorno natural reducen los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
En balnearios de aguas termales muy calientes, los ejercicios deben ser breves (máximo 15-20 minutos) para evitar bajadas de tensión. ¡Escuchar al cuerpo es la regla de oro!
Movimiento que sana
Practicar ejercicio en un balneario es, en última instancia, un acto de gratitud hacia nuestro cuerpo. A menudo olvidamos que el movimiento no tiene por qué ser sinónimo de esfuerzo extenuante o sudoración agotadora; en el abrazo del agua y la calma del entorno termal, descubrimos que la verdadera fuerza reside en la fluidez.
Al realizar estas rutinas ya sea desafiando suavemente la resistencia del agua o estirándonos bajo el sol en la terraza estamos rompiendo con el sedentarismo desde la amabilidad. No buscamos batir récords, sino recuperar la agilidad, liberar las articulaciones de la carga diaria y permitir que cada músculo respire. Al salir del agua, no solo nos sentimos más ligeros físicamente; nos llevamos la satisfacción de haber regalado a nuestro organismo un espacio de libertad y salud. Porque el bienestar no es un destino, sino el ritmo al que decidimos movernos. Y en el balneario Leana, ese ritmo es, sencillamente, el de nuestra propia naturaleza recobrada.
"Mañana, cuando despiertes, notarás que tus articulaciones te dan las gracias. Ese es el verdadero efecto del agua: una juventud que no se ve, pero que se siente en cada paso."