Con el propósito de mejorar la experiencia de los visitantes en los cinco enclaves más concurridos del país, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha intensificado los dispositivos de seguridad en Teotihuacan, Chichén Itzá, Tulum, Palenque y Monte Albán mediante la instalación de arcos detectores de metales.
En estos espacios patrimoniales, situados en los estados de México, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas y Oaxaca, respectivamente, se ha reforzado la vigilancia con el apoyo de la Guardia Nacional, así como de personal de seguridad pública y privada.
En el caso de Teotihuacan, se han instalado seis arcos detectores: cinco en los accesos principales y uno adicional en la entrada del Museo de los Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”. En el resto de los sitios mencionados se han colocado equipos similares, generalmente en pares.
Desde el pasado 24 de abril, responsables de los centros INAH y directores de cada zona supervisan directamente la aplicación de estas medidas, que incluyen revisiones manuales de mochilas y pertenencias, el uso de detectores portátiles de metales y la inspección de vehículos, tanto en su interior como en el maletero.
En cuanto al personal de vigilancia, se ha coordinado con la Guardia Nacional un incremento de efectivos, integrando su labor con la del personal de custodia del INAH, las fuerzas de seguridad gubernamentales y, en algunos casos, empresas de seguridad privada contratadas.
El INAH ha reiterado su compromiso con la protección del patrimonio cultural y la seguridad de los visitantes, destacando que estas acciones buscan reforzar los protocolos existentes y garantizar una visita más segura en estos espacios históricos.