Emirates ha anunciado una inversión poco habitual en una aerolínea: va a levantar una ciudad completa para alojar a 12.000 personas, pensada como pieza clave para su crecimiento futuro. El complejo estará formado por veinte edificios altos de viviendas, cada uno de 19 plantas, y estará reservado exclusivamente para el personal de cabina.
Este proyecto se convierte en una herramienta potente cuando Emirates sale a captar tripulantes por el mundo. Marca una diferencia clara con las compañías occidentales, aunque no es tan distinto de lo que ya hacen sus competidores regionales, como Qatar Airways en Doha o Saudia en Riad.
La ciudad se ubicará en el Dubai Investments Park, una zona propiedad de la empresa Dubai Investments, y responde a una apuesta a largo plazo para resolver uno de los problemas más serios de la región: la falta de personal cualificado y estable.
Las obras arrancarán a finales de esta primavera y la primera fase, ya habitable, estará terminada en 2029. Las viviendas funcionarán en régimen de alquiler a largo plazo, con Emirates pagando directamente al promotor.
El plan forma parte de un desarrollo más grande que se irá completando después y que incluirá, básicamente, una ciudad comercial, muchas más viviendas, un resort y todos los servicios típicos de un complejo moderno de este tipo.
La localización no es casual: está muy cerca del actual aeropuerto de Dubái, donde Emirates opera hoy, pero también del Al Maktoum International Airport, al que la aerolínea se trasladará en el futuro.