Un grupo de unos cincuenta jubilados de Zamora ha pasado por una odisea en su viaje del Imserso a Matalascañas (Huelva). Según El Periódico, salieron de su ciudad a primera hora de la mañana y, al llegar a Atocha, el personal de Iryo les dijo que sus billetes habían sido cancelados.
Tuvieron que esperar más de cuatro horas en la estación madrileña hasta que pudieron salir a las 17:00 horas (la hora prevista era las 12:55). Y aún así, el tren se paró durante un buen rato en Córdoba, por lo que no llegaron a Sevilla hasta las 21:30.
Desde allí siguieron en autobús hasta Matalascañas, donde aparecieron cerca de la medianoche. En total, más de 16 horas de trayecto para cubrir Zamora-Matalascañas. La demora les hizo perder la cena incluida en el hotel; solo les dieron un pícnic con un bocadillo, una pieza de fruta y una botella de agua.