Los circuitos turísticos están evolucionando para adaptarse a un perfil de cliente que prioriza la exclusividad frente a la masificación. Las empresas del sector están dejando atrás los formatos tradicionales con grandes grupos, y el 78% de los operadores internacionales considera que apostar por la calidad será determinante para mantener el crecimiento. La tendencia es evidente: los grupos de diez personas o menos se están consolidando como el nuevo estándar, sustituyendo a los autobuses repletos y enfocándose en la rentabilidad de viajes más prolongados.
Este cambio hacia grupos reducidos ya se ha implantado en más de dos tercios de los turoperadores analizados en el informe The State of Multi-Day Tours, elaborado por la consultora Arival. El estudio señala que, aunque los itinerarios de entre 8 y 14 días continúan siendo el núcleo del negocio, la forma de diseñarlos ha evolucionado. Ahora se apuesta por una mayor flexibilidad en los programas, permitiendo al viajero disfrutar de una sensación de libertad sin renunciar a la seguridad y organización propias de un viaje estructurado.
Douglas Quinby, director ejecutivo y cofundador de Arival, subraya la complejidad inherente a este segmento dentro de la industria turística. Según explica, los viajes de varios días figuran entre los productos más complejos del sector, lo que ha dificultado su distribución digital. Sin embargo, observa un cambio de etapa en el que los operadores están adaptando sus sistemas para facilitar la venta online. En su opinión, las empresas que logren completar esta transición serán las que obtengan ventaja competitiva en los próximos años.
Menos volumen y mayor valor añadido
El sector se orienta hacia un modelo basado en menor volumen y mayor calidad. Los turoperadores están redefiniendo el concepto de viaje organizado, apostando por experiencias más exclusivas y por una mayor rentabilidad basada en el valor añadido de las vivencias locales.
A pesar de la evolución del producto, el informe indica que muchas operaciones internas siguen siendo muy manuales. Actualmente, alrededor de la mitad de las reservas que gestionan los proveedores todavía se tramitan mediante correo electrónico, una práctica especialmente extendida en regiones como Asia-Pacífico, Latinoamérica y Oriente Medio. Aunque el 63% de los operadores ya está experimentando con inteligencia artificial, muchos continúan trabajando sin sistemas de reservas automatizados, lo que limita su integración plena en los canales de venta internacionales.
El análisis concluye que el futuro de los viajes de varios días dependerá en gran medida de la capacidad de los operadores para estructurar sus itinerarios de forma que puedan comercializarse fácilmente en plataformas digitales. Según Quinby, el sector está viviendo un cambio real, con empresas que están mejorando sus sistemas y adaptando sus productos a la venta online. El objetivo final es que esta nueva oferta basada en grupos reducidos y experiencias locales pueda crecer de manera sostenible gracias a la tecnología, reduciendo la carga administrativa y mejorando la experiencia del cliente.