Según el último informe de ACI World (Consejo Internacional de Aeropuertos), el número de pasajeros en 2026 crecerá un 3,9 % respecto al año anterior y alcanzará los 10.200 millones. A largo plazo, la demanda se mantiene fuerte y la organización prevé que el tráfico casi se duplique hasta los 18.800 millones de pasajeros en 2045, impulsado sobre todo por los mercados emergentes y en desarrollo.
Sin embargo, el estudio advierte que este crecimiento no es uniforme: cada vez hay más diferencias entre regiones, además de limitaciones de capacidad y complejidades operativas crecientes, provocadas por interrupciones en la cadena de suministro y la incertidumbre geopolítica.
Justin Erbacci, director general de ACI World, resume la situación así: «el crecimiento a largo plazo no está garantizado sin una acción coordinada». Por eso pide acelerar la inversión en infraestructuras aeroportuarias, capacidad del espacio aéreo y resiliencia operativa, y fortalecer la colaboración entre aeropuertos, aerolíneas, gobiernos, organismos reguladores y el resto de la industria.
«Garantizar que el sector pueda absorber de forma sostenible el crecimiento futuro de la demanda no es solo una prioridad de la industria, sino un imperativo económico global», ha concluido Erbacci.