Ese día ha entrado en funcionamiento de forma completa el nuevo Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea (EES), una herramienta digital que sustituirá los tradicionales sellos en el pasaporte por registros electrónicos.
Aunque su implantación comenzó de manera progresiva el 12 de octubre de 2025 en 29 países europeos, el 10 de abril se activó en su totalidad. Se aplicará a ciudadanos de países extracomunitarios y de fuera del espacio Schengen que viajen a Europa para estancias cortas de hasta 90 días dentro de un periodo de 180. En este grupo se incluyen, por ejemplo, turistas del Reino Unido o viajeros exentos de visado, tanto si viajan por turismo como por motivos de negocios.
Con este nuevo modelo, cada entrada y salida quedará registrada automáticamente en una base de datos común europea. El sistema almacenará información del documento de viaje y también datos biométricos, como la imagen facial y las huellas dactilares. El objetivo es modernizar el control de fronteras, reforzar la seguridad y ayudar a detectar fraudes o posibles riesgos.
No todos los viajeros estarán sujetos a este procedimiento. Quedan excluidos los ciudadanos de la Unión Europea y del espacio Schengen, así como las personas con visados de larga duración o permisos de residencia.
Tampoco deberán pasar por este control los nacionales de microestados europeos como Andorra, Mónaco, San Marino o la Ciudad del Vaticano. Además, Irlanda y Chipre están exentos del sistema, por lo que seguirán utilizando controles manuales de pasaporte.
La puesta en marcha del EES podría tener un impacto inmediato en los aeropuertos. Asociaciones del sector y aerolíneas advierten de que, durante los primeros meses, los controles podrían ser más lentos y generar esperas en los puntos de entrada, especialmente en momentos de alta afluencia de pasajeros.
Otra novedad es que todos los viajeros deberán completar el registro biométrico en su primera entrada. Aunque no es obligatorio contar con pasaporte biométrico, quienes lo tengan podrán utilizar quioscos automáticos que agilizan el proceso, mientras que el resto deberá realizar el trámite directamente con agentes fronterizos.