La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido pasar a segunda fase la adquisición de activos de Naviera Armas por parte de Baleària en las áreas del Alborán, el Estrecho y Canarias, al detectar posibles amenazas para la competencia.
El regulador alerta de que, si la operación se aprueba tal cual, Baleària podría quedarse como la única operadora en varias rutas, creando un monopolio que afectaría directamente a los precios y la calidad del servicio.
Las rutas en cuestión incluyen conexiones de pasajeros y carga rodada entre la Península y Melilla, Nador y Canarias, además de varias líneas en el Estrecho. Competencia concluye que esta concentración podría llevar a aumentos en las tarifas, reducción de frecuencias y deterioro en la calidad, especialmente en trayectos sin Obligaciones de Servicio Público (OSP).
En el Estrecho, el análisis se enreda aún más por la operación simultánea de DFDS sobre activos de Armas en la misma zona. Si ambas se autorizan, Armas desaparecería del mapa y el número de navieras en líneas como Algeciras-Tánger bajaría de cuatro a tres.
Baleària ha propuesto compromisos —como renunciar a la ruta entre Nador y Almería—, pero la CNMC los ve insuficientes. Esta segunda fase permitirá recopilar más datos y alegaciones antes de resolver si la operación se aprueba, se condiciona o se bloquea directamente.